martes, 21 de abril de 2026

Siembra de pejerreyes Canteras abandonadas Estudian sus características para evaluar su posible aprovechamiento

 

 Las canteras tienen agua más quieta que una laguna, lo que implica menos disponibilidad de zooplancton. Foto: gentileza investigadores.

Canteras abandonadas Estudian sus características para evaluar su posible aprovechamiento para la siembra de pejerreyes

En el marco de este proyecto impulsado por científicos del CONICET, se analizarán en principio 20 cavas distribuidas por todo el territorio provincial. 

Además de utilizarse para la cría de peces, podrían ser revalorizadas en el marco de iniciativas sociales, educativas y de ecoturismo.

Un equipo de investigación del Instituto de Limnología de La Plata (ILPLA, CONICET-UNLP-asociado a CICPBA) avanza en el estudio de cavas o canteras abandonadas e inundadas ubicadas en el territorio bonaerense con la finalidad de evaluar la capacidad que tienen esos espacios de ser reutilizados en el marco de distintas estrategias como la cría de pejerrey o la puesta en marcha de iniciativas de socio-ecoturismo

El proyecto apunta al análisis de las características de las cavas, como su profundidad, la forma y relieve de su lecho, la calidad del agua y otros parámetros físicos y biológicos para determinar cuán viable es la puesta en marcha de las diversas alternativas de aprovechamiento previstas.

El proyecto une dos caminos: por un lado, la vasta trayectoria del ILPLA en iniciativas de acuicultura ecológica, un paradigma que apunta a optimizar la reproducción de peces de manera sustentable sin impactar negativamente en los ecosistemas acuáticos, en el marco del cual ya se han repoblado de pejerreyes numerosas lagunas de la cuenca del Salado; y, por otro, el interés del gobierno provincial y los municipios acerca del uso que las sociedades locales hacen de las canteras y los riesgos que eso trae asociados. 

“Son ambientes acuáticos artificiales que surgen a partir de la actividad humana, en particular de la minería. 

Cuando termina la explotación de las canteras, es decir la extracción de los materiales que albergan, quedan esas grandes aperturas en el terreno que, tanto por precipitaciones como por la acción del agua subterránea, se inundan. 

Se trata de espacios con los que las personas de las comunidades que los rodean comienzan a interactuar. 

La gente va a bañarse, a pescar, a observar aves. 

Se da un vínculo que, si no está regulado u organizado, puede ser peligroso, y de ahí la atención que se le presta desde la provincia para regular ese uso y evaluar alternativas posibles”, comenta Javier Garcia de Souza, investigador del CONICET en el ILPLA.

Darío Colautti, Javier Garcia de Souza y Ailén Solanas. Foto: CONICET Fotografía/R. Baridón.

Una de las posibilidades para el aprovechamiento de estas canteras es la siembra de pejerreyes. 

A fines de los años ’90, el ILPLA impulsó un novedoso método de cría de esa especie autóctona en lagunas pampeanas, que consiste en la colocación de jaulas flotantes provistas de una bolsa de red fina en la que se alojan miles de larvas. 

La red protege a los ejemplares de la agresión por parte de otros peces, pero permite el intercambio del agua y la entrada de zooplancton, su principal alimento. 

Al cabo de un proceso de alrededor de cuatro meses, se obtienen grandes cantidades de alevinos o juveniles que son liberados en el ambiente. 

Llevar adelante ese método en canteras implica un estudio pormenorizado acerca de las características de esos espacios acuáticos, no solo de su forma y estructura sino también de los microorganismos que los habitan, ya que pueden diferir ostensiblemente de las que presentan las lagunas. 

“En primer lugar, las dimensiones son muy distintas. 

La laguna de Chascomús, por ejemplo, ronda las 3 mil hectáreas de superficie, mientras que una de las cavas en las que estamos trabajando, ubicada en la localidad de Samborombón, tiene 7 hectáreas. 

Son escalas claramente distintas. 

También es muy diferente la actividad del agua. 

A diferencia de las lagunas, las canteras no tienen aportes tributarios, como puede ser el curso de un arroyo. 

Es agua más quieta. 

Además, al ser excavaciones profundas hechas por máquinas, presentan paredes que en general están orientadas a 90 grados, lo que les da más reparo, haciendo que no tenga tanta incidencia el viento. 

Las lagunas, en cambio, son ambientes abiertos y muy sujetos a las condiciones climáticas”, grafica Darío Colautti, investigador del CONICET y director del ILPLA.

En el marco del proyecto se estudiará la calidad del agua y otros parámetros físicos y biológicos. Foto: CONICET Fotografía/R. Baridón.

“Cada tipo de ambiente supone restricciones y posibilidades para realizar acuicultura”, destaca de Souza, y desarrolla: 

“Aparentemente, las cavas ofrecen buenas oportunidades para la cría de peces, justamente porque al ser espacios más chicos y estar menos expuestos a las inclemencias, se puede realizar el procedimiento de una manera más controlada. 

Que no tengan aportes tributarios significa que pueden tener agua de buena calidad, porque no arrastran contaminantes y se reduce la posibilidad de que haya especies que llegan a competir por el ambiente. 

En contrapartida, esa característica de tener agua más quieta, implica menos disponibilidad de zooplancton, porque es la actividad del viento la que mueve el agua y la hace circular. 

En las lagunas pampeanas, hay una mezcla permanente que hace que la producción primaria generalmente sea altísima”. 

En ese sentido, Colautti apunta que “el desafío es adaptar el método de tal forma que nos permita aprovechar las virtudes de las cavas sustituyendo las condiciones que son favorables en las lagunas pero que en estos ambientes no están presentes”.

En principio, el proyecto, que tiene como como punto de partida un acuerdo establecido con laSubsecretaría de Minería de la Provincia de Buenos Aires, apunta a analizar 20 de las cerca de 300 canteras cubiertas de agua que tiene la provincia de Buenos Aires que fueron previamente seleccionadas por Minería. 

“De las que ya estuvimos relevando, la mayoría se utilizó para la extracción de tosca y conchilla”, comenta Ailén Solanas, becaria del CONICET en el ILPLA y parte del equipo de trabajo. 

“Todavía no podemos decir que hay un patrón o una regla general para todas las canteras, ni por la zona en la que se ubican ni por el material que se extrajo de ellas. 

Las características son muy variables. 

Una vez que tengamos el análisis hecho podremos decir cuáles son aptas para la cría de peces y cuáles no. 

En las que no cumplan con las condiciones para ello, por ejemplo, por ser muy poco profundas, de todos modos, se pueden implementar actividades de socio-ecoturismo, ubicación de cartelería o senderos ambientales interpretativos. 

Es decir, intervenir sobre el ambiente de una manera más integral para generar nuevos atractivos para cada región”, apunta.

La red protege a los ejemplares de la agresión por parte de otros peces, pero permite el intercambio del agua y la entrada de zooplancton. Foto: gentileza investigadores.

En esta etapa del trabajo, el equipo se encuentra realizando diversas campañas de muestreo en canteras de Samborombón, Florencio Varela y el Gran La Plata, mayormente asociadas a la extracción de materiales para la construcción. 

Cada recorrida implica la toma de muestras de agua y de microorganismos que las habitan, además del análisis de la estructura y el relieve del fondo de las cavas. 

Para esta última tarea, el grupo utiliza ecosondas, instrumentos que emiten señales o pulsos acústicos que rebotan en el fondo y cuyo eco es captado por un receptor en la superficie. 

La interpretación de los datos que arroja ese procedimiento permite confeccionar una representación gráfica tridimensional de la topografía de esos ambientes.

Sobre la celebración del convenio, de Souza destaca que fue un hito clave, tanto por las posibilidades logísticas que permite, facilitando el acceso a las cavas para realizar las campañas de muestreo, como así también por el financiamiento que ofrece. 

“Gracias a este acuerdo vamos a poder conocer ambientes de los que hasta ahora no se tiene información precisa, vincularnos con municipios y otros actores de la sociedad, y, fundamentalmente, trabajar en articulación con expertos de otras disciplinas, a partir de este enfoque integral que nos propone Minería”, concluye.

El equipo utiliza ecosondas que arrojan datos que permiten confeccionar una representación gráfica tridimensional de la topografía de las canteras. Foto: gentileza investigadores.

La provincia de Buenos Aires cuenta con una importante actividad minera, concentrada fundamentalmente en los sistemas serranos de Tandilia y Ventania, donde se encuentran los principales yacimientos de piedra partida, caliza y dolomita; arcilla y arena, todos productos esenciales para la industria cerámica y la construcción, tanto a nivel particular como de grandes caminos y obras hidráulicas.

Es de destacar que la actividad minera en la provincia es no metalífera

La extracción de minerales metalíferos tiene un impacto mayor sobre el ambiente. 

Si bien estos minerales, como el oro o el cobre, están presentes en el subsuelo bonaerense, la legislación vigente impide su explotación comercial a gran escala.

Por Marcelo Gisande

CONICET

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lunes, 5 de enero de 2026

La boga una especie clave para el desarrollo acuícola nacional

  

La boga, una especie clave para el desarrollo acuícola nacional

Un equipo de investigación del INTA y del CONICET demostró la viabilidad del cultivo de boga en sistemas intensivos con recirculación. 

Se trata de una alternativa productiva de alto impacto económico que permite obtener carne de pescado nativo de calidad sin afectar las poblaciones naturales.

El desarrollo de la acuicultura en Santa Fe suma una nueva alternativa: la boga (Megaleporinus obtusidens). 

Se trata de una especie nativa de los ríos del Litoral argentino, con gran aceptación en el mercado y excelente calidad nutricional, que según ensayos del INTA, tiene altos rendimientos económicos y productivos, al tiempo que se adapta a sistemas intensivos con recirculación de agua (RAS).

Según explicó Ariel Belavi -referente de acuicultura del INTA-, “el cultivo de boga puede alcanzar rendimientos superiores a 90.000 kilos por hectárea”. 

Además, confirmó la adaptabilidad de la especie a sistemas intensivos con recirculación de agua (RAS), posicionándola como una alternativa productiva para la región de alto impacto.

En esta línea, Pablo Collins -investigador del CONICET- detalló que “el sistema de recirculación permite mantener condiciones óptimas de calidad de agua, aprovechar mejor los recursos, y reducir los impactos ambientales y costos. 

Los resultados demuestran que es posible producir pescado nativo de excelente calidad con tecnologías accesibles y sostenibles”.

El equipo técnico del INTA y CONICET evaluó la adaptación de la boga a condiciones de temperatura y calidad de agua controlada de cultivo en tanques circulares con sistema de recirculación. 

“Durante seis meses seguimos el crecimiento de ejemplares juveniles y medimos parámetros físicos, químicos y biológicos, comprobando una excelente respuesta de crecimiento a temperaturas bajas y crecimiento exponencial a temperaturas mayores a los 20°C”, detalló Belavi.

Los resultados mostraron una relación directa entre la temperatura y el aumento de talla y biomasa, alcanzando valores de hasta 31,8 centímetros y 568 gramos en la experiencia, con proyección a tamaño comercial (35–40 cm y 900–1000 g) en 10 a 12 meses de cultivo. 

De este modo, una unidad de producción de 50 M3 puede generar hasta 450 kilos de pescado por ciclo, con rendimientos extrapolables a 90 toneladas por hectárea al año.

“El sistema RAS utilizado en los ensayos permite mantener condiciones estables de agua, eliminar efluentes y garantizar un aprovechamiento sustentable, adaptándose tanto a pequeñas unidades familiares como a emprendimientos comerciales”, explicó Belavi.

Se trata de un sistema de cultivo que amplía la producción acuícola nacional, pudiendo implementarse en diversas regiones. 

Al aire libre en Corrientes, Misiones, Formosa, Santiago del Estero, norte de Santa Fe y este de Salta

Y bajo cubierta plástica sin calefacción en todo lugar donde la temperatura media del aire este por encima de los 9° en el mes de julio, como Norte de Buenos Aires, centro y sur de Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, este de La Rioja y sureste de Catamarca.

La boga, una especie de oportunidades

Originario de las cuencas del Paraná y otros ríos sudamericanos, la boga es una especie muy valorada en el mercado por su carne suave, firme y de alto contenido proteico. 

Su alimentación omnívora, bajo requerimiento proteico y buena tolerancia térmica la convierten en una especie ideal para el cultivo en sistemas intensivos.

Así, el cultivo de boga combina identidad local, diversificación productiva, generación de empleo, sustentabilidad y rentabilidad: una ecuación clave que abre nuevas oportunidades para el crecimiento del sector acuícola nacional.

En la actualidad, la especie es obtenida principalmente por pesca extractiva, por lo que su cultivo representa una alternativa clave para reducir la presión sobre los ambientes naturales y asegurar una oferta estable para el consumo interno y la exportación.

INTA

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miércoles, 3 de diciembre de 2025

Acuaponía en las cárceles El proyecto que combina producción con reinserción laboral

  

Acuaponía en las cárceles El proyecto que combina producción con reinserción laboral

En la Unidad Penitenciaria 17 de Candelaria —Misiones— se puso en marcha un módulo piloto de acuaponía, que combina la cría de peces y la producción hortícola. 

La iniciativa busca formar oficios, promover el autoabastecimiento y fortalecer procesos de inclusión en unidades penitenciarias. 

Es un proyecto interinstitucional impulsado por la Secretaría de Agricultura junto al Ente de Cooperación Penitenciaria y al INTA.

La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación trabaja en un proyecto piloto de acuaponía en la Unidad Penitenciaria 17 de Candelaria, Misiones, en el marco del convenio de colaboración que mantiene con el Ente de Cooperación Penitenciaria (ENCOPE), el Ministerio de Seguridad de la Nación y el INTA.

La propuesta, que cuenta con la participación de equipos técnicos del INTA, busca capacitar tanto al personal penitenciario como a internos que transitan procesos de reinserción social, a través de un modelo productivo que combina la cría de peces y el cultivo de hortalizas bajo un mismo sistema.

En una primera etapa, se instaló un módulo de acuaponía basado en la producción de tilapia, un pez de agua dulce que se adapta con facilidad a distintos microclimas y ofrece buenas condiciones de viabilidad para proyectos de economía circular. 

El esquema productivo aprovecha los desechos de los peces, que tras un proceso de filtrado se convierten en nutrientes para las plantas —como lechuga, tomate Cherry y rúcula— del sistema, generando un circuito cerrado que maximiza recursos y reduce residuos.

“El módulo acuapónico instalado en La Candelaria es compacto, de bajo mantenimiento y fácil manejo”, indicó Ariel Belavi —especialista en acuicultura del INTA—, y detalló: 

“En apenas un metro cuadrado de superficie y un metro cúbico de agua, se pueden producir hasta 25 kilos de peces y 40 kilos de hortalizas al año. 

No requieren control de malezas, ni riego diario y funciona con materiales reciclados, lo que los hace accesibles y sustentables”.

Este sistema une dos tecnologías intensivas: la acuicultura de recirculación (RAS, por sus siglas en inglés) y la hidroponía. 

En el RAS, los peces se crían en alta densidad dentro de un circuito cerrado de agua que pasa por un biofiltro, donde habitan bacterias nitrificantes. 

Estas bacterias —Nitrosomonas y Nitrobacter— transforman el amonio (tóxico para los peces) en nitratos, una forma de nitrógeno que no solo es inocua para ellos, sino que además sirve de nutriente para las plantas.

Asimismo, Belavi subrayó que, en el marco del trabajo con el sistema penitenciario, esta tecnología ofrece múltiples beneficios. 

“Permite la autoproducción de alimentos frescos y proteínas para abastecer los comedores internos. 

Y, además, brinda capacitación y formación laboral a las personas privadas de la libertad, quienes aprenden a construir, mantener y replicar los módulos acuapónicos”, detalló.

Por su parte, Eduardo Terrado, director de Producción Porcina de la Secretaría de Agricultura, señaló que la iniciativa se inscribe dentro de las múltiples actividades formativas que se desarrollan en las granjas de unidades penitenciarias federales, con el objetivo de fortalecer oficios que contribuyan al autoabastecimiento de la población de las unidades penitenciarias a la vez que se transfieren conocimientos a los internos, otorgándoles una herramienta más en su camino a la reinserción social.

En este sentido, Terrado puntualizó que la articulación entre organismos nacionales promueve la innovación productiva, la capacitación técnica, herramientas de trabajo y autoabastecimiento mediante sistemas productivos circulares.

El plan contempla replicar la experiencia en otras granjas del programa ENCOPE, incorporando la acuaponía como un nuevo eje productivo dentro del esquema ya vigente, con potencial para abastecer parte de la demanda alimentaria de las propias instituciones.

INTA.

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viernes, 29 de agosto de 2025

1° cultivo de mejillones a escala industrial Especialistas del CONICET analizan el canal Beagle

 

Primera producción mitícola a escala industrial del país, en el canal Beagle. Foto: gentileza Mónica Torres (CADIC, CONICET).

Especialistas del CONICET analizan el canal Beagle para el primer cultivo de mejillones a escala industrial

Los investigadores llevan adelante un servicio de prospección en el ambiente marino cercano a Puerto Almanza en Tierra del Fuego.

Un equipo de especialistas que se desempeña en el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC, CONICET) de la ciudad de Ushuaia, liderado por la científica del Consejo Irene Schloss, experta en oceanografía biológica, estudia las condiciones ambientales donde se produce el cultivo natural de mejillones y otras zonas de potencial desarrollo de esta incipiente industria. 

La especie cultivada es autóctona del canal Beagle y ofrece un gran potencial en la producción acuícola para la región.

La iniciativa se desarrolla en el marco de un Servicio Tecnológico de Alto Nivel (STAN) solicitado por la empresa Newsan Food, que desde hace quince años se dedica a la producción pesquera en la provincia de Tierra del Fuego y en los últimos cinco años comenzó con la industria acuícola orientada al abastecimiento del mercado interno en un proyecto de desarrollo sustentable.

“Los mejillones son organismos marinos sensibles que requieren condiciones ambientales óptimas para crecer y prosperar. 

Por lo tanto, comprender y evaluar el entorno en el que se planea realizar su cultivo es fundamental para el éxito a largo plazo de la actividad productiva”, señala Schloss. 

Sistema de bateas, boyas y longlines (cuerdas), característicos en la mitilicultura. Foto: gentileza Mónica Torres (CADIC, CONICET).

El estudio se realiza a través de la medición y análisis de variables ambientales y biológicas clave, como la temperatura del agua, salinidad, concentración de oxígeno, de amonio, de clorofila y presencia y caracterización del fitoplancton, que constituye el alimento de los mejillones, con énfasis en la presencia de especies productoras de toxinas (marea roja) para determinar condiciones que puedan ser favorables para el cultivo de estos organismos.

Al respecto, Schloss considera que “estudiar el ambiente marino del canal Beagle es importante por muchas razones, pero además es bueno ver que esos estudios puedan tener un impacto real en las actividades productivas de la región más austral del continente”. 

La bióloga destaca las capacidades técnicas y científicas para generar información útil tanto para el sector público como para las empresas: 

“Cuando se trabaja en conjunto, todos ganamos, se toman mejores decisiones y la ciencia vuelve a la sociedad de manera concreta”, señala.

Becarias integrantes del equipo que realiza el estudio en cercanías de Almanza, colectan las muestras de agua del canal Beagle para su posterior análisis en laboratorio. Foto: gentileza Mónica Torres (CADIC, CONICET).

Como plataforma de navegación se utiliza el Buque de Investigación Científica (BIC) Shenu, una de las embarcaciones que integra la flota del CONICET que, con una periodicidad mensual, releva el hábitat marino en cinco estaciones costeras en un sector del canal Beagle comprendido entre Puerto Almanza hasta el este de la isla Gable, frente a la localidad de Puerto Williams (Chile). 

El proyecto está diseñado en un plazo total de doce campañas, que culminarán en el mes de octubre.

El Shenu está provisto de todo el instrumental que se requiere técnicamente: un instrumento de registro multiparamétrico, preprogramable y autónomo (CTD, sensor PAR, sensor de clorofila) e infraestructura para el almacenamiento de las diferentes muestras de agua tomadas con botellas Niskin entre los 5 y 8 metros de profundidad. 

Una parte de las muestras son fijadas (preprocesadas) en la propia embarcación, y luego todas son analizadas mediante diferentes procesos en los laboratorios de CADIC.

Por su parte, Fabio Delamata, gerente de Newsan Food, destaca que “el objetivo de la empresa es realizar un estudio del ambiente marino para consolidar la creación de un polo de desarrollo acuícola, con base sostenible, cuidado del medio ambiente y proyección industrial. 

Trabajar junto al CONICET es ir acompañando trabajo con datos e información, para así llegar a un resultado sólido, certero y a largo plazo”.

Las muestras de agua se toman con botellas Niskin que la capturan a profundidades programables. Foto: gentileza Mónica Torres (CADIC, CONICET).

Los resultados proyectan oportunidades económicas para la comunidad local mediante la generación de empleo, fortaleciendo la conciencia ambiental, como una alternativa para la diversificación de la matriz productiva y promoviendo la sostenibilidad del desarrollo mitícola en Almanza.

Por Facundo Sota – Comunicación CADIC

CONICET

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miércoles, 28 de mayo de 2025

Peces nativos para controlar mosquitos en ambientes urbanos

 

Utilizan peces nativos para controlar mosquitos en ambientes urbanos

Un equipo de investigación del INTA y el CONICET impulsa una estrategia innovadora para el control biológico de mosquitos a partir del uso de la chanchita (Australoheros facetus), un pez nativo de la Cuenca del Plata que consume grandes cantidades de larvas y pupas. 

Con resultados prometedores, esta alternativa busca reducir el uso de químicos y proteger los ecosistemas en zonas urbanas y periurbanas.

Con el objetivo de reducir la presencia de mosquitos y los riesgos asociados a enfermedades como dengueZika y chikungña, especialistas del INTA y del CONICET desarrollan una estrategia innovadora de control biológico basada en el uso de peces nativos. 

Entre ellos, se destaca la chanchita (Australoheros facetus), un pez omnívoro que habita lagunas, estanques y arroyos de aguas calmas.

“Un ejemplar adulto puede consumir más de 500 larvas de mosquito por día”, destacó Ariel Belavi, referente nacional en acuicultura del INTA. 

“La chanchita es resistente, fácil de reproducir, se adapta bien a distintos ambientes y actúa como un eficaz enemigo natural de los mosquitos en su fase acuática.”

La experiencia forma parte de una línea de trabajo que lleva adelante el INTA Ángel Gallardo, en Santa Fe, junto con investigadores del CONICET

El proyecto combina producción acuícola con manejo ambiental y salud pública, y busca ofrecer una alternativa de bajo impacto ambiental frente al uso de insecticidas químicos.

“Desde el INTA evaluamos distintos aspectos productivos de la especie: tasas de crecimiento, resistencia a condiciones adversas, reproducción en cautiverio y capacidad de consumo de larvas”, explicó Belavi. 

“Esto nos permitió escalar su cultivo y comenzar a distribuir ejemplares en cuerpos de agua urbanos”.

Durante 2024, se sembraron más de 3.500 chanchitas en 26 ambientes acuáticos de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos. 

La iniciativa alcanzó barrios de la ciudad de Santa Fe, espacios públicos gestionados por el municipio y localidades como Marcos Juárez y Vila.

El especialista explicó que el pez actúa principalmente en reservorios, estanques y lagunas de poca profundidad, donde nada activamente en busca de alimento entre la vegetación. 

“Su dieta omnívora y su comportamiento activo lo convierten en un aliado estratégico para reducir las poblaciones de mosquitos, en especial de los géneros Aedes, Culex y Anopheles, todos ellos con potencial vector de enfermedades”, puntualizó.

“El interés que despertó esta iniciativa en municipios y comunas demuestra que hay una fuerte demanda de herramientas sustentables y basadas en ciencia pública”, sostuvo Belavi.

Esta línea de trabajo se suma a otras investigaciones del INTA en control biológico, entre ellas las que evalúan el uso de camarones de agua dulce como Macrobrachium borellieleli y Palaemon argentinus, también enemigos naturales de larvas y pupas.

INTA

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jueves, 1 de mayo de 2025

Antioxidantes a partir del descarte de la producción piscícola

  

Generan antioxidantes a partir del descarte de la producción piscícola

Un equipo de investigación del INTA estudia la generación de antioxidantes naturales a partir un subproducto de la industria piscícola. 

Esta innovación permite valorizar los descartes y generar ingredientes funcionales con potencial aplicación en alimentos, nutracéuticos y suplementos, en reemplazo de los antioxidantes sintéticos.

En la industria piscícola, solo el 40 % del pescado se destina al consumo humano, mientras que el 60 % restante —principalmente cabezas, piel, escamas y vísceras— se considera un subproducto de bajo valor. 

Sin embargo, estos residuos contienen proteínas de alto valor biológico que pueden transformarse en compuestos antioxidantes mediante procesos enzimáticos.

Fernanda Martínez, investigadora del Instituto de Tecnología de Alimentos del Centro de Investigaciones de Agroindustria del INTA Castelar, explicó: 

“Nuestro objetivo es obtener compuestos con capacidad antioxidante a partir de cabezas de tilapia azul (Oreochromis aureus) mediante la aplicación de un proceso simple como es la hidrólisis enzimática”. 

Y agregó: “Actualmente, estamos optimizando las condiciones del proceso para maximizar la capacidad antioxidante de los hidrolizados obtenidos”.

De acuerdo con la investigadora, los antioxidantes naturales tienen un gran potencial para la industria alimentaria, ya que permiten extender la vida útil de los productos sin recurrir a aditivos sintéticos, algunos de los cuales están prohibidos en diversos países debido a sus efectos en la salud. 

Además, estos compuestos pueden aplicarse en alimentos funcionales, suplementos nutricionales e incluso en alimentos balanceados para animales.

Los ejemplares de tilapia utilizados en la investigación fueron suministrados por el Centro de Acuicultura Ángel Gallardo del INTA, que trabaja en el desarrollo de sistemas de producción intensivos y acuapónicos. Ariel Belavi, coordinador del centro, destacó: 

“La tilapia es la segunda especie más cultivada del mundo, con una producción de 7,4 millones de toneladas anuales. 

Su versatilidad y valor nutricional la convierten en una especie clave para la investigación en agregado de valor y producción sostenible”.

Para concluir, Vanina Ambrosi, investigadora del ITA, quien trabaja junto con Martínez y Szerman, afirmó: 

“La valorización de los subproductos de la producción acuícola es un paso clave para el desarrollo de la actividad acuícola y pesquera de nuestro país”.

INTA

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viernes, 6 de diciembre de 2024

Acuaponía Sistema combinado para integrar la producción de peces y vegetales

  

Sistema combinado de acuaponía para integrar la producción de peces y vegetales

Un equipo del INTA Valle Inferior -Río Negro- trabaja con un módulo de acuaponía combinado que integra la producción de peces (carpa común) y vegetales (variedad de ajo Morado INTA), con el objetivo de brindar una alternativa de producción adaptable a diferentes ambientes.

La acuaponía es una alternativa de economía circular que atiende demandas tanto de zonas urbanas como rurales. 

La actividad integra la producción de peces y vegetales. 

Actualmente, la mayoría de las experiencias se realizan con cultivos de verduras de hoja y tilapia. 

Un equipo del INTA Valle Inferior —Río Negro— comenzó a trabajar con un módulo de acuaponía para dar una alternativa de producción adaptable a los ambientes de esta región.

En este caso, la experiencia se desarrolló en un sistema combinado dentro de un invernadero de vidrio que se encuentra en la Estación Experimental Valle Inferior del Río Negro, para lo que se utilizaron la variedad de ajo (Allium sativum) Morado INTA y 19 ejemplares  de peces de carpa común (Cyprinus carpio). 

De esta especie invasora se capturaron ejemplares de diferentes tallas en el río Negro.

Aldo Alarcón —técnico del INTA Valle Inferior— explicó que de esta manera, “se ofrece la posibilidad de incorporar una nueva hortaliza a este sistema, y agregó que “teniendo en cuenta la zona donde se desarrolle la actividad podrá utilizarse como base del sistema la carpa, si es en la zona de los valles del Río Negro, o truchas si los sistemas se instalan en el interior de la provincia de Río Negro, aprovechando así un recurso exótico presente en el lugar”.

Los resultados obtenidos fueron favorables. 

El ajo representa una alternativa de cultivo muy interesante, tanto por el valor unitario de las “cabezas” como por su conservación, ya que brinda la posibilidad de una comercialización pausada o fraccionada, sin la necesidad de vender de manera urgente lo cosechado como suele suceder con otras hortalizas como lechugas o tomates. 

A través de la utilización de la variedad Morado INTA, se demostró que el cultivo de ajo puede ser considerado una alternativa en estos sistemas, no solo por complementar la oferta de hortalizas en la alimentación familiar, sino también por tratarse de un producto con excelentes condiciones comerciales, básicamente buena conservación y generalmente buen precio unitario de cabezas.

“Con esta especie hortícola, nueva en el sistema acuapónico, como el ajo, se pudo observar un pleno crecimiento y desarrollo de las plantas, llegando a cumplir todo su ciclo de cultivo. 

Los resultados de la cosecha de los bulbos alientan a seguir trabajando con la misma para ser incluida entre las especies factibles de realizar en sistemas simples de acuaponía”, destacó Alarcón.

Asimismo, “la utilización de la especie carpa común como soporte nutricional del cultivo, significó un acierto, y acompañó todas las etapas del crecimiento de las plantas, tanto por la simplicidad y seguridad en la recría, como así también por la facilidad y costo del alimento, incluyendo la posibilidad del consumo de carne de pescado”, agregó el técnico.

Aprovechamiento y valorización de la carne de carpa común

La carpa común es un pez de agua dulce con una extraordinaria capacidad de adaptación a las diferentes condiciones del ambiente acuático y tiene presencia en todos los espejos de agua dulce (ríos, lagunas, canales, etc.). 

Esta condición de especie invasora ha hecho que se la considere una verdadera amenaza para los ecosistemas naturales de las especies autóctonas como el pejerrey del río Negro.

Silvana Guerrero —técnica de INTA Valle Inferior— señaló que “debido a su proliferación y hábitos de alimentación, irrumpió en los ambientes acuáticos produciendo disturbios en el sustrato vegetal del fondo poco profundo, que sirve de alimento, refugio y sostén de las ovas de otras especies autóctonas. 

Esta situación puede ser mirada negativamente o puede tener otra mirada: la de considerarlas como un recurso más y comenzar a delinear su aprovechamiento”.

En este sentido, se observa que la utilidad de la carpa común en sistemas de acuaponía puede ser no solamente como suministradores de nutrientes para las plantas del sistema, sino también como un recurso alimenticio, favoreciendo el consumo de carne de pescado.

“Con el objetivo de demostrar el aprovechamiento de la carpa común, como fuente de proteínas y complemento en la alimentación humana y desmitificando su mala reputación social y potenciando las cualidades de su carne, es que se decide comenzar a visualizar su aprovechamiento en la confección de diferentes preparaciones culinarias”, aclaró Guerrero.

En agosto de 2023 se realizó la faena de carpas provenientes del módulo demostrativo que se encuentra instalado en la Estación Experimental Agropecuaria Valle Inferior del INTA. 

En este contexto se determinó el rinde en sus diferentes componentes y la provisión de los ejemplares para la confección de distintas preparaciones.

Guerrero indicó: “Como conclusión podemos decir que, si bien la carpa común fue introducida en los diferentes espejos de agua dulce a lo largo y ancho del país, su presencia cobró una relevancia tan significativa en estos ambientes que difícilmente se consiga erradicarla. 

Pero podemos actuar al respecto comenzando a mirar la especie como un recurso aprovechable”.

Con la acuaponía se demostró que el uso de la carpa en estos sistemas puede significar una alternativa de aprovechamiento. 

Asimismo, con la utilización de estos peces se pueden confeccionar recetas muy apetecibles en base a la carne de carpa provenientes de sistemas productivos eficientes y saludables.

INTA

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miércoles, 25 de septiembre de 2024

Cultivo de peces, mariscos y algas Una actividad con futuro promisorio

 

 Cultivo de peces, mariscos y algas: una actividad con futuro promisorio

Frente a un escenario mundial de fuerte crecimiento en la demanda de productos de origen acuático, la Argentina se enfrenta a una oportunidad comercial. 

Así lo entienden los especialistas del INTA que destacan el potencial de la producción nacional de trucha Arco Iris y pacú, así como mejillón, surubí, dorado, boga, pejerrey, erizos, algas y centollas.

El aporte técnico al sector.

En 2024, por primera vez en la historia, la producción industrial de peces superó la pesca en los mares. 

Así lo aseguró la Organización para la alimentación y la agricultura de Naciones Unidas (FAO, por sus siglas en inglés) en su informe de situación 

“El estado mundial de la pesca y la acuicultura 2024”.

A su vez, estima que la producción de animales acuáticos aumentará un 10 % para 2032 impulsada por la expansión de la acuicultura continental. 

Frente a este escenario mundial de fuerte crecimiento, resulta clave el acompañamiento técnico del INTA al sector.

Según especificó Ariel Belavi -referente nacional de acuicultura del INTA-, “el contexto mundial es muy beneficioso para la Argentina y abre una oportunidad”. 

En este sentido, explicó que “nuestro país tiene mucho potencial por su amplia variedad de condiciones naturales y la capacidad técnica para dar respuesta a estas demandas”. 

Para el investigador, existe una tendencia de consumo impulsada por la búsqueda de alimentos nutritivos y de calidad, por lo que los productos acuícolas cobran mayor protagonismo.

En esta línea, reconoció que “el potencial cultivo de los próximos años mostrará un crecimiento exponencial en sus valores y volúmenes”. 

Y agregó que “la acuicultura se presenta como una actividad promisoria que permitiría un aumento de la producción de productos de origen acuático”. 

Es que -según reconoció- la pesca extractiva se mantiene constante y con volúmenes máximos debido a las condiciones ambientales aportadas principalmente por el mar argentino.

De acuerdo con el especialista del INTA, en la Argentina, la acuicultura se basa principalmente en dos especies: el pacú en el NEA y la trucha Arco Iris en la Patagonia. 

Esta última representa los mayores volúmenes de producción y tiene una proyección de 6500 toneladas para 2024 y 10 mil toneladas para 2025 dada la cantidad de ejemplares ya sembrados.

Por su parte, la producción de mejillón tiene una proyección de producción para 2025 de 5 mil toneladas, de acuerdo con las semillas sembradas y a los proyectos de inversión. 

A estas tres, le siguen el surubí, dorado, boga, pejerrey, erizos, algas y centollas.

“Dentro de los numerosos desafíos que enfrenta la construcción de la cadena acuícola a escala nacional hay dos más importantes vinculados con el aumento de la producción de exportación y posicionamiento del pacú como una carne de pescado portable, por otro lado, la selección y adaptación de una especie para cultivo consumo y exportación para el país. 

En este sentido, la boga se presenta con una especie apta para consumo de exportación que está haciendo evaluada con muy buenas expectativas”.

La acuicultura en el mundo

Según datos de la FAO, la acuicultura proporcionó el 57 % de los productos de animales acuáticos utilizados para consumo humano en el mundo. 

En otras palabras, la acuicultura proporcionó 11,8 kilos de los 20,7 kilos consumidos a nivel mundial o 57 toneladas por cada 100 toneladas consumidas.

De unas 730 especies cultivadas, 17 especies básicas representan en torno al 60 % de la producción acuícola mundial, mientras que otras especies son importantes a nivel local. 

Al menos 230 países y territorios están involucrados en el comercio internacional. 

Las exportaciones están lideradas por China (12%), Noruega (8%) y Vietnam (6%), que juntos suponen un cuarto de las exportaciones mundiales.

La FAO propone tres objetivos globales: crecimiento sostenible de la acuicultura para satisfacer la creciente demanda de animales acuáticos, gestión eficaz de la pesca para tener poblaciones de peces sanas y garantizar la sostenibilidad de las cadenas de valor de los alimentos acuáticos. 

Los alimentos acuáticos de origen animal representan el 15 % de las proteínas de origen animal consumidas a nivel mundial, aportando también nutrientes esenciales como ácidos grasos omega 3, minerales y vitaminas.

INTA

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lunes, 8 de agosto de 2022

Bariloche 1° planta biotecnológica

  

Equipo: Diego Libkind (izq.), Martín Moliné e Ignacio Bolognino. Foto: IPATEC.

Un equipo del CONICET impulsa la construcción de la primera planta biotecnológica en Bariloche

El Instituto Andino Patagónico de Tecnologías Biológicas y Geoambientales (IPATEC, CONICET-UNCo) trabaja con una levadura que produce naturalmente el pigmento utilizado en la alimentación de las truchas y, como suplemento dietario. 

A través de un convenio entre el CONICET y el Grupo Harmony, se producirá este componente de demanda internacional.

Con apoyo científico-técnico de un grupo de investigación del IPATEC (CONICET – UNCo), la compañía Grupo Harmony construirá una planta biotecnológica en Bariloche para producir y exportar el pigmento natural astaxantina, un insumo demandado en el mundo por las industrias acuícolas y como suplemento dietario. 

El CONICET firmó un convenio de Investigación y desarrollo con la empresa para llevar delante de forma conjunta el proyecto que contará con el financiamiento del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación, y se instalará en el Parque Productivo Tecnológico Industrial Bariloche (PITBA).

Los científicos y las científicas del CONICET trabajan hace años con la levadura Phaffia rhodozyma, un hongo unicelular que habita naturalmente en los bosques andino-patagónicos para protegerse de la irradiación solar y otros factores ambientales. 

Esta levadura produce la astaxantina, un pigmento antioxidante que es aproximadamente quinientas veces más potente que la vitamina E. 

Puede ser utilizado como suplemento dietario y como nutriente natural para la alimentación acuícola de los salmones, langostinos, camarones, langostas y flamencos.

“Es una oportunidad muy esperada por nosotros, que hace muchos años venimos trabajando con esta levadura y sus pigmentos. 

Estamos muy entusiasmados con este convenio porque nos permite llevar a escala productiva y comercial un desarrollo propio y que tiene un impacto a nivel internacional pero principalmente en la industria local de producción de truchas”, expresó Diego Libkind, investigador del CONICET y director del IPATEC.

Biorreactor de IPATEC con cultivo de la levadura Phaffia rhodozyma. Foto: IPATEC.

La iniciativa contempla la construcción una planta industrial con una producción inicial basada en dos biorreactores de mil quinientos litros, la cual es tres veces mayor a la requerida en Argentina. 

Es por ello que el producto se introducirá primero en el mercado local y el resto se destinará a la exportación. 

Posteriormente, la empresa proyecta triplicar la cantidad producida. En una primera instancia se utilizarán variedades de lavaduras hiper-productoras no autóctonas, pero no se descarta su reemplazo a futuro por levaduras de la región.

La inversión se realizará en un predio de la empresa en el Parque Productivo Tecnológico Industrial Bariloche (PITBA) y se convertirá en la primera planta biotecnológica de la ciudad. 

El proyecto es financiado con dos créditos del BICE, que alcanzan a más del 60% de la inversión total, y el apoyo de la Secretaría de Industria del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación. Se espera que esté operativa en un plazo aproximado de 18 meses.

“En la región existen una gran cantidad de profesionales y proyectos relacionados con biotecnología; por lo tanto, otro de los objetivos es impulsar y fortalecer desarrollos en la materia que cuentan con distintos grados de avance, pero que no han podido materializarse debido a la inexistencia de plataformas de escalado de biotecnologías”, comentó Martín Moliné, investigador en el IPATEC y parte del equipo de trabajo. 

Por su parte, Diego Libkind agregó: 

“También esperamos que este proyecto ayude a diversificar la matriz de nuevas tecnologías disruptivas que posee Bariloche y que abra paso a la creación de carreras afines a la biotecnología en la Universidad Nacional del Comahue”

Sobre el grupo de investigación del IPATEC:

De parte del IPATEC el grupo de trabajo está conformado por Dr. Martín Moliné, Dr. Diego Libkind, Ing. Martin Ducos, Lic. Ignacio Bolognino, Dra. Victoria Santos, Dis. Pablo Gutiérrez, Lic. Pablo Soraire y Tec. Luciana Cavallini. 

Se trata de un equipo multidisciplinario con experiencia en desarrollos biotecnológicos y su transferencia al medio productivo.

Sobre la empresa:

Grupo Harmony se creó en 1990, se dedica a la industria de la alimentación y se encuentra en más de 14 países de Latinoamérica. 

Hace 7 años dieron un fuerte impulso a la innovación y comenzaron a trabajar con Universidades e Instituciones Científicas.

CONICET

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miércoles, 25 de mayo de 2022

Acuicultura Equipan laboratorio de toxinas marinas de Ushuaia

   

Acuicultura Se aprobó iniciativa para equipar el laboratorio de toxinas marinas de Ushuaia

La medida, que involucra una inversión de más de 19 millones de pesos, busca fortalecer el sistema de servicio del sector de la mitilicultura (cultivo de mejillones)

En el marco de una nueva reunión de la Comisión Asesora Técnica de la Acuicultura (CATA), dependiente de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de Nación, se aprobó el proyecto para equipar el Laboratorio de toxinas marinas de Ushuaia. 

La reunión fue presidida por el director nacional de Acuicultura, Guillermo Abdala, y contó con la participación de la ministra de Producción y Ambiente de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Sur, Sonia Castiglione.

"En el caso particular de la mitilicultura en Tierra del Fuego, el proyecto en tratamiento complementará las inversiones de empresarios de diverso porte, de forma tal que la producción proyectada para 2025 alcanzaría entre 3.500 y 4.500 toneladas anuales, sumando 250 puestos de trabajo al esquema formal, con más de 12.000.000 de dólares en divisas", expresó el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Carlos Liberman.

Por su parte, Abdala señaló: "La provincia constituye un ejemplo de desarrollo acuícola diversificado y sustentable, que cuenta con la mayor proyección en el cultivo de proteínas acuáticas de consumo mediante una matriz de producción multitrófica de moluscos bivalvos, con enfoque comercial y de calidad".

"Para hacer efectivas estas potencialidades, es de suma importancia que la política nacional de desarrollo sustentable de la acuicultura logre adaptarse a las características y particularidades de cada región productiva, aplicando eficazmente las herramientas de promoción y desarrollo previstas en el Régimen de Fomento y Desarrollo para el crecimiento del Sector Acuícola (Ley 27.231)", agregó Abdala.

La Comisión se constituyó en el salón de la Casa de la Provincia para intercambiar junto a expertos científicos nacionales y provinciales y, posteriormente, evaluar el proyecto presentado por la provincia junto a los integrantes de INTA, SENASA, INIDEP, INTI y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo sostenible.

La iniciativa, que alcanza los $ 19.356.239, está enfocada en el fortalecimiento de las capacidades para el monitoreo y seguimiento de la producción mitilicola en la provincia. 

El financiamiento se realizará a través del Fondo Nacional para el Desarrollo de Actividades Acuícolas (FONAC), una vez cumplimentada la firma del convenio.

En ese sentido, el núcleo del proyecto consiste en la puesta en valor del Laboratorio de Toxinas, lo que implica incorporar equipamiento específico de monitoreo para la sostenibilidad del Sistema de Clasificación de Zonas Productivas de Moluscos Bivalvos. 

Además, se busca consolidar un programa preventivo para la detección temprana de indicadores de floraciones algales nocivas que afectan a la producción acuícola.

De esta manera, se impulsará el desarrollo sostenible de la mitilicultura fueguina posibilitando que la misma esté en capacidad se realizar el seguimiento y el monitoreo de la producción local de mejillones. 

Así, se verán disminuidos notablemente los costos inherentes a estas actividades, que impactan directamente sobre la competitividad de los emprendimientos, a la vez que se acompaña la iniciativa de los productores locales.

Castiglione expresó que "es una alegría haber formulado este proyecto, pero también que nos miren con un ojo crítico para ayudarnos a superar algunas cuestiones técnicas, sobre todo teniendo en cuenta que esta propuesta es única en el país."

"Esta visión, plasmada en los proyectos que se vienen ejecutando en las distintas jurisdicciones con financiamiento del FONAC, acompaña y alienta las iniciativas de negocios del sector privado, que marcan un camino de colaboración virtuoso y complementario para el desarrollo de la acuicultura nacional, permitiendo en ese diseño que a la fecha estemos superando inversiones privadas superiores a los 30 millones de dólares”, completó Liberman.

Bajo esta línea de trabajo planteada en la Comisión Asesora Técnica para la Acuicultura (CATA), se visitaron también emprendimientos dedicados al cultivo del mejillón en la localidad rural de Puerto Almanza para continuar la exploración del estado de base y posterior control de las iniciativas a financiar localmente, así como también, de la sostenibilidad de la actividad en términos productivos, ambientales, sanitarios, económicos y sociales.

MAGyP

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sábado, 14 de mayo de 2022

Mesa de la Pesca en la ciudad de Mar del Plata

 

 Julián Domínguez encabezó un nuevo encuentro de la Mesa de la Pesca en Mar del Plata "Estamos construyendo una fuerte institucionalidad para la pesca argentina"

El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Julián Domínguez, encabezó un nuevo encuentro de trabajo de la Mesa de la Pesca en la ciudad de Mar del Plata, donde puso en funciones al nuevo director del Centro Regional Buenos Aires Sur del Senasa, Manuel Baldovino. 

Se trata de una demanda del sector para generar más institucionalidad dentro del organismo

"Vamos a empezar a construir un escenario a 2035 para generar la previsibilidad en los negocios, que esos negocios los puedan hacer empresas argentinas y que la inversión sea argentina", afirmó Domínguez. 

Y agregó: "Tenemos la firme decisión de acompañar la inversión en una permanente articulación público-privada, para generar soberanía pesquera y poder crecer".

En ese sentido, el ministro sostuvo que "los negocios se planifican porque para conducir una comunidad se necesitan planes estratégicos, proyectos que den previsibilidad". 

Y añadió que "estamos generando una fuerte institucionalidad para que el sector para tomar las decisiones y defender los intereses del país".

Julián Domínguez también destacó a la acuicultura, a la que catalogó como "una enorme oportunidad de negocios y de demanda en todo el mundo". 

Y añadió: "Es un estímulo fuerte para generar un escenario de nuevos mercados".

En el encuentro, el titular de la cartera agropecuaria también expresó que "la trazabilidad y la certificación de nuestra producción tienen un valor agregado cada vez mayor y hay que acompañarlo con control sanitario de calidad porque son las demandas del comercio global".

Domínguez estuvo acompañado por la presidenta del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), Diana Guillén y el vicepresidente Rodolfo Acerbi. 

En ese sentido, Guillén afirmó: "Trabajamos por indicación del ministro Domínguez para fortalecer la gestión del Senasa en materia pesquera. 

Estamos recuperando el rango de Dirección para la actividad, potenciando nuestro Programa de Sanidad Acuícola y dando cuenta de la importancia que tiene para nosotros". 

Al tiempo que agregó: "Elegimos a nuestro nuevo director regional en Buenos Aires Sur, que tiene sede en Mar del Plata, con una amplia trayectoria y reconocimiento en el Organismo y en la pesca y pensando en su capacidad para resolver distintas temáticas que nos plantea el sector".

Estuvieron también presentes el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Carlos Liberman, representantes del Instituto Nacional de Desarrollo Pesquero (INIDEP) y el director de Fiscalización Pesquera del Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires, Bernado González

Además participaron los representantes de la Cámara de la Industria Pesquera Argentina; el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas; la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina (CAPeCA); la Asociación de Embarcaciones Pesqueras; la Cámara de Frigoríficos Exportadores de la Pesca (CAFREXPORT); Unión de Intereses Pesqueros Argentinos (UDIPA); Cámara Pesquera Argentina-Armadores Langostineros Federales Argentinos (Capear-ALFA); el Consejo Deliberante de la Municipalidad de General Pueyrredón y el Consorcio del Puerto de Mar del Plata.

La Mesa de la Pesca fue constituida como un lugar de encuentro para poder discutir de manera periódica acerca de las necesidades requeridas por el sector y una herramienta de articulación público privada para facilitar la identificación de problemas y búsqueda de soluciones que puedan beneficiar a toda la cadena de producción y comercialización.

En los encuentros, se abordan temas específicos para resolver cuestiones vinculadas con la apertura y garantías de acceso a diferentes mercados, cuestiones inherentes a trámites y medidas de fiscalización de los productos pesqueros. 

Este marco ha permitido lograr acuerdos, como la exportación de langostinos a Brasil, lo que, a su vez, da cuenta de un gobierno que se compromete con la cadena y el sector para potenciar sus capacidades nacionales.

Además, participaron de la Mesa empresarios, así como también, funcionarios y representantes del Instituto Nacional de Desarrollo Pesquero (INIDEP).


Sobre el flamante director del Centro Regional Buenos Aires Sur del Senasa

Manuel Baldovino Prina es médico veterinario recibido en la Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN). 

Realizó dos posgrados: Auditoría de Industrias Alimentarias y Especialista en Inocuidad y Calidad Agroalimentaria en la Universidad de Buenos Aires. 

Comenzó a trabajar en el Senasa en febrero del 2006 en el control de descargas de barcos fresqueros. 

Luego pasó al área de control de gestión realizando auditorias en establecimientos pesqueros y carnes rojas. 

En mayo de 2014 fue designado como supervisor de pesca. 

Lleva a cabo varios trabajos de investigación en conjunto con la facultad de veterinaria de la UNICEN. 

Participó junto con el INIDEP y ganó varios premios en el trabajo de investigación sobre parásitos en productos de la pesca.

MAGyP

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jueves, 7 de abril de 2022

Argentina Brasil Sector pesquero y acuícola Reunión de trabajo con empresarios

 

Julián Domínguez y Daniel Scioli encabezaron una reunión de trabajo con empresarios de Brasil y Argentina para potenciar inversiones y exportaciones en el sector pesquero y acuícola

El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Julián Domínguez, encabezó una jornada de trabajo y de ronda de negocios en las ciudades de Brasilia y San Pablo junto al embajador Daniel Scioli, su par de la cartera agropecuaria de Brasil, Marcos Montes Cordeiro, y más de 20 ejecutivos y presidentes de cámaras empresarias del sector pesquero, inversores del sector acuícola argentino y directivos de empresas de ese país

También formaron parte de la agenda de trabajo el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Carlos Liberman; su par de Brasil, el Secretario Jairo Gund; el agregado agrícola argentino, Javier Dufourquet; y Subsecretario de Coordinación Política, Ariel Martínez.

En ese marco, Julián Domínguez afirmó: "Estamos trabajando para potenciar las capacidades de nuestros productores, generar más valor y contribuir a la seguridad alimentaria global".

En tanto, el subsecretario Carlos Liberman explicó que el sector pesquero y acuícola "viene creciendo en la Argentina, con un 2021 donde tuvimos un récord de exportaciones alcanzando casi los 2000 millones de dólares".

"Estamos trabajando desde el Ministerio y en conjunto hoy con nuestra Embajada en Brasil para potenciar la actividad, como lo venimos haciendo en estos dos años. 

Es un logro de este ministerio y de este gobierno nacional destrabar las ventas del langostino argentino a Brasil, que estaba trabado desde hacía más de 10 años y lo logramos en 2021", añadió.

La agenda de trabajo en Brasil comenzó en la ciudad de Brasilia. 

Allí, Julián Domínguez y Marcos Montes Cordeiro encabezaron una reunión bilateral, donde el titular de la cartera agropecuaria nacional planteó la posibilidad de inserción de los productos argentinos del mar y la acuicultura en el mercado brasileño y también trazó la importancia de conformar modelos asociativos en los niveles de ciencia, tecnología, investigación y desarrollo para potenciar la producción acuícola sustentable en nuestro país.

Durante el encuentro, se anunció la modificación por 60 días del criterio de evaluación de la merluza congelada argentina que agilizará las ventas a ese país y traerá un impacto inmediato a exportaciones de la Patagonia y Mar del Plata.

"Fue una gestión excelente. 

Lograron destrabar una situación que estaba afectando al 60% de los frigoríficos patagónicos y marplatenses", indicó al respecto el empresario Marcelo Glickman, que formó parte de la jornada de trabajo.

A su turno, el directivo Pablo Basso sostuvo: 

"Se ven acciones concretas en la búsqueda de tratar de encontrar soluciones, como sucedió ahora con la exportación de la merluza en Brasil y tratar de ir generando un mejor enorme para poder aumentar las ventas a ese mercado de nuestro langostino".

Además, Juan Darío Socrate del Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas manifestó: 

"Las expectativas que se abren son buenas. 

Creo que tanto el ministro Julián Domínguez, el embajador Daniel Scioli y el Subsecretario Liberman nos han dado noticias importantes".

Más tarde, Julián Domínguez y Daniel Scioli participaron de un encuentro con la Asociación Brasileña de Industrias Pesqueras (Abipesca), la Asociación Brasileña de Promoción del Pescado (Abrapes) y la cámara de importadores de ese país junto a representantes de las entidades pesqueras de la Argentina e inversiones del sector acuícola. 

Se detalló, en la reunión, los alcances del Régimen de Fomento y Desarrollo de la Acuicultura, que impulsa el gobierno nacional.

La jornada de trabajo continuó este jueves en la ciudad de San Pablo, con un encuentro de trabajo junto a la Federación de Industrias del Estado (FIESP), que contó con la participación del subsecretario Carlos Liberman.

Por parte del sector privado, participaron de la jornada los empresarios argentinos: Nicolas Cagliolo y Pablo Basso (Cámara Argentina Patagónica de Industria Pesquera); Eduardo Boiero (Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de Argentina); Diego García Luchetti (Cámara Argentina de Armadores de Buques Pesqueros de Altura); Marcelo Ramos (Cámara Armadora de la Flota Amarilla de Chubut); Juan Darío Socrate (Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas); Lisandro Belarmini (Unión de Interés Pesqueros de Argentina); Mariano Retrivi (Asociación Langostinera Federal Argentina); Adrián Buonvicino (Cámara de Frigoríficos Exportadores de las Pesca) y Juan Redini (Cámara de Armadores de Poteros Argentinos).

También estuvieron los directivos Cesar Cicciotti (Ritorno Salustio Cicciotti S.A); Juan Agustin Ocampo (Glaciar Pesquera S.A); Juan Pablo Petrella Luis Omar Jones (Vepez S.A); Marcelo Glickman (Newsan); Leonardo López (Inegira S.A); Javier Picco (Makro S.A); Estela Monica Baldini y Fernando Álvarez (Grupo Conarpesa); Nicolás Tarigo Scelza y Jesús Souto López (Argenova S.A).

A su vez, integraron las reuniones de trabajo los directores nacionales Guillermo Abdala (Acuicultura) y Julián Suárez (Control y Fiscalización Pesquera), en representación de la cartera agropecuaria nacional.

MAGyP

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miércoles, 6 de abril de 2022

Argentina y Brasil Socios estratégicos y líderes a nivel mundial en términos de producción agrobioindustrial.

  


Julián Domínguez se reunió con el ministro de Agricultura de Brasil: "Debemos ir en conjunto hacia el autoabastecimiento de fertilizantes"

Acompañado por el embajador argentino Daniel Scioli, el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Julián Domínguez, mantuvo un encuentro en la ciudad de Brasilia con su par de la cartera agropecuaria de Brasil, Marcos Montes Cordeiro, donde se analizó el impacto que tiene el incremento en el precio internacional de los fertilizantes, sobre la productividad del continente y la seguridad alimentaria a nivel global.

En ese sentido, Julián Domínguez afirmó que "Argentina y Brasil somos socios estratégicos y líderes a nivel mundial en términos de producción agrobioindustrial. 

Debemos ir en conjunto hacia el autoabastecimiento de fertilizantes para garantizar a nuestros productores".

Por otro lado, el titular de la cartera agropecuaria manifestó: 

"Avanzamos en una nueva etapa de las relaciones bilaterales en la creación de un organismo binacional de control sanitario, con el objetivo de agilizar en las fronteras el comercio".

Al respecto, además, señaló que "el mundo está demandando los alimentos que producimos, con consumidores muy exigentes en materia de calidad. 

Por eso, le planteamos la necesidad de cooperar en forma regional para la certificación de las buenas prácticas agrícolas y ganaderas".

Además, el titular de la cartera agropecuaria nacional planteó la necesidad de "potenciar todo el desarrollo biotecnológico para hacer frente a los desafíos que está planteando el cambio climático sobre nuestros sistemas productivos regionales".

La reunión con Marcos Montes Cordeiro dio inicio a la intensa agenda de Julián Domínguez en Brasil junto con el embajador Scioli. 

Allí, el ministro encabezará una gira comercial junto al subsecretario de Pesca y Acuicultura, Carlos Liberman, y más de 20 ejecutivos y presidentes de cámaras empresarias del sector pesquero e inversores del sector acuícola argentino y empresas de Brasil con el objetivo de consolidar nuevas oportunidades comerciales, de generación de valor agregado en origen y generación de empleo para la Argentina.

La gira comercial que impulsa la Argentina se realiza en el marco del Año Internacional de la Pesca Artesanal y la Acuicultura que fue declarado por la Asamblea General de la ONU para potenciar el desarrollo del sector a nivel internacional.

MAGyP

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jueves, 24 de marzo de 2022

Producción acuícola para diversificar la generación de proteínas y fortalecer al sector pesquero de forma sustentable

 

El gobierno nacional potencia la producción acuícola para diversificar la generación de proteínas y fortalecer al sector pesquero de forma sustentable

En representación del titular de la cartera agropecuaria, Julián Domínguez, una delegación del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación encabezada por Jorge Solmi y el director nacional de Acuicultura, Guillermo Abdala, junto a la titular del Senasa, Diana Guillén, y el titular de la Dirección General de Programas y Proyectos Sectoriales y Especiales (DIPROSE), Gervasio Bozzano, participaron del acto de apertura de una planta de procesamiento de Trucha Arcoíris en la localidad de Piedra del Águila, Provincia de Neuquén, que contó con la presencia del gobernador Omar Gutiérrez.

Se trata de un desarrollo que tiene estatus sanitario certificado, a partir de un trabajo que se impulsó desde la cartera agropecuaria y el SENASA junto al sector y que le permitirá a la Provincia ampliar su matriz productiva a través de la acuicultura, con mayor competitividad, arraigo, empleo y desarrollo local.

"Nuestro país tiene un potencial incalculable con la acuicultura como generadora de una cadena de valor", afirmó Jorge Solmi.

Luego del acto, el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Carlos Liberman -que se encuentra en una misión en el exterior por la comisión mixta del frente marítimo- afirmó: "esta inauguración es una muestra clara y sostenida del crecimiento en toda la actividad". 

"Desde que el Presidente Alberto Fernández decidió jerarquizar el área de Acuicultura como dirección nacional, logramos orientar las herramientas necesarias para atender las demandas del sector y para que evolucionen en forma sustentable los niveles productivos", completó al respecto.

En ese sentido, el Director Nacional de Acuicultura, Guillermo Abdala, sumó: "iniciamos este 2022, año internacional de la Pesca y la Acuicultura, con anuncios de financiamiento privado superior a los 35 millones de dólares, con la inauguración de plantas de procesamiento, la creación de más 200 puestos de trabajo directos y un esquema claro de fomento a la producción orientado en todo el país".  

Además, durante el acto, la titular del SENASA, Diana Guillén, le entregó al Gobernador Omar Gutiérrez la resolución que habilitó la planta de procesamiento. 

En tanto, el titular de la DIPROSE, Gervasio Bozzano, firmó junto al Gobernador Gutiérrez un convenio para la concreción del segundo tramo de electrificación rural de la zona (que beneficiará a unas 6.000 familias), que alcanza la suma de 8 millones de dólares y se ejecutará a través de un crédito del CAF.

La producción comercial de truchas en Piedra del Águila y Alicurá, región de jurisdicción compartida entre las provincias de Neuquén y Río Negro, poseen un ambiente acuático de características únicas para obtener productos con importantes ventajas competitivas a nivel mundial.

Participaron del acto el Ministro de Producción de Neuquén, Facundo López Raggi; el Intendente de la localidad de Piedra del Águila, Julio Hernández; la Secretaria de producción provincial, Amalia Sapag; la Subsecretaria de Pesca de Río Negro, Jessica Ressler; el Director de Acuicultura de Río Negro, Juan Martín Llorens; junto autoridades provinciales y municipales de Neuquén.

MAGyP

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miércoles, 9 de marzo de 2022

EBT para cultivar erizos de mar

   

 Investigadores e investigadoras del CONICET trabajan en una Empresa de Base Tecnológica para cultivar erizos de mar

La planta piloto a escala industrial tiene como objetivo desarrollar un sistema de cultivo de huevos de erizos de mar con bienestar animal a partir de biotecnología, para que puedan ser utilizados en suplementos dietarios. 

La EBT fue creada en el seno del CCT CENPAT.

Los erizos de mar, esos seres invertebrados de diferentes fisionomías que viven en el fondo marino y que son “pinchosos”, poseen innumerables beneficios para la salud humana. 

Sus propiedades fueron descubiertas en el siglo XVII en Oriente, y desde entonces se han comprobado sus beneficios en la salud humana como por ejemplo para tratar el dolor de cabeza, las inflamaciones y los dolores de pecho.

Con el análisis de esa información ancestral de base, más la recabada por sus propias investigaciones, la Dra. Tamara Rubilar, investigadora en el Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR – CENPAT) en el Centro Nacional Patagónico (CCT CONICET-CENPAT), junto a un equipo, emprendió el camino hacia la conformación de una EBT empresa de base tecnológica que le permitiera montar en Puerto Madryn, una planta piloto de acuicultura de erizos de mar. 

¿Para qué? 

Para desarrollar  productos biotecnológicos para la salud y alimentación humana.

Lic. Marisa Avaro, del área de Calidad (izq), y Dra. Tamara Rubilar (der.)

La empresa en cuestión se llama EriSea y al momento ya tiene montada su planta piloto en el Parque Industrial Pesquero de Puerto Madryn, y abastecerá a una pyme local encargada de elaborar los productos finales. 

Sus representantes también lograron, en un trabajo articulado con el Departamento de Bromatología de Chubut y la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL), incorporar a los erizos de mar en el código alimentario argentino, y ya han obtenido los números de registros alimentarios en la provincia.

“Estos huevos tienen espinocromas que son polifenoles marinos, moléculas conocidas por sus beneficios para la salud. 

Basándonos en el conocimiento científico generado, y sabiendo que estos erizos de mar contienen espinocromas, comenzamos a analizar si podíamos manipular las mismas. 

Es decir, hacer biotecnología aplicada a la acuicultura sustentable, ¿qué es esto? significa generar ciertas condiciones para que los erizos produzcan 500 veces más espinocromas que en el mar. 

De manera contraria, tendríamos que plantear una actividad pesquera del tipo extractiva, y no es nuestro caso. 

Esto genera un rendimiento mucho mayor que va dentro del 10 o el 15% extra, asegura el bienestar del animal, y además que no usamos solventes ni contaminantes en el mar”, señala Tamara Rubilar  para explicar parte del trabajo de ERISEA.

Planta Industrial en donde se montó la planta piloto acuícola de Erisea, en Puerto Madryn, Chubut.

La empresa, que diseñó su planta en base recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, más conocida como la FAO, y del SENASA, tiene como premisa el bienestar animal. 

“Lo que estamos desarrollando desde el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) es todo el know how para poder cultivar erizos de mar de una forma saludable, con bienestar animal, para que los animales sean los más productivos posibles. 

Porque lo que sucede en esta industria es que si el animal no está cómodo, ni saludale, no genera huevos”, advierte la científica.

En cuanto al desarrollo de productos finales que llegarán a la mesa del consumidor/a, Rubilar es muy clara: 

“Nos dedicamos solo al desarrollo acuícola”. 

Es que a nivel científico, el CONICET se ocupa únicamente del desarrollo de I+ D. 

El resultado esperado de ese desarrollo es que EriSea pueda  generar sus propios erizos de mar, tener su propio sistema de cultivo para obtener sus huevos. 

El destino final de esos huevos es generar suplementos dietarios como los conocidos antioxidantes.

“Los suplementos dietarios suplen la ausencia o los bajos niveles en el cuerpo de vitaminas,  minerales, entre otros nutrientes, algo bastante usual sobre todo teniendo el tipo de alimentación ultraprocesada que la mayoría de la población consume. 

En Argentina y el mundo este tipo de suplementos creció muchísimo con la pandemia para mejorar el sistema inmunológico”, señaló Rubilar y agregó: 

“Esperamos este año tener todo listo para salir a la venta, estamos en las etapas finales con los organismos reguladores para poder tener todos los permisos necesarios”.

Dr. Augusto Crespi, del área Bienestar Animal (izq) , y Dra. Tamara Rubilar (der.), ambos científicos del CCT CONICET-CENPAT

Del mar al laboratorio, y de éste a la industria

“Realmente es muy difícil salir del mundo científico y escalar un proyecto científico en el ámbito productivo-empresarial

En nuestro caso, nos ayudó mucho el acompañamiento y asesoramiento de la Gerencia de Vinculación Tecnológica del CONICET, y el seguimiento con su Oficina radicada en el CENPAT”, comenta Rubilar al ser consultada por cómo atravesó la interfase entre ciencia y mundo empresarial y productivo.

Dra. Tamara Rubilar, investigadora del CCT CONICET-CENPAT y co-fundadora de Erisea

Desde que el proyecto se transformó en una empresa, comenzaron resolverse varias cuestiones como lo fue el armado del equipo de trabajo. 

Además del personal científico vinculado al CCT CONICET – CENPAT, se sumaron empleados con formaciones específicas en la industria pesquera como ingenieros, directores de planta, de mantenimiento y de producción, técnicos acuícolas, entre otros/as. 

“Supimos corrernos de ciertos lugares para que los que saben hagan lo suyo.  

La articulación y la confianza de los dos mundos fue clave”, finaliza Rubilar.

CCT CENPAT

CONICET

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